24/09/2007

Ese viejo cuento chino (o japonés) del dictador enfermo


Atención con estos titulares

Cuando los dictadores están en aprietos ante la justicia siempre inventan una enfermedad. Y a veces hay jueces que se sienten "im-presionados" ya sea por las declaraciones de cierto sector político o algunios medios de comunicación. Le funcionó a Pinochet, que a través de este artilugio logró detención domiciliaria para evadir responder a la justicia.
En el caso de Fujimori, el mecanismo está en marcha para retirarlo de su actual centro y conseguir detención domiciliaria. Para ello, sus seguidores no dudarán en proseguir con las protestas callejeras y su prensa adicta tampoco cejará en crear la sensación de que el reo merece atención médica especializada.
Paradójico que a Fujimori le falle la presión, cuando no se impresionó cuando caminaba entre los cadáveres tras los sucesos de Castro Castro o sobre el cadáver de Néstor Cerpa y los emerretistas muertos en la embajada de Japón.
Si los operadores fujimontesinistas piensan que podrán volver a hacer lo mismo que en la década del 90, se equivocan. Afortundamente entre la prensa fujimontesinista y sus diarios chichas y la actual, ha nacido la opinión ciudadana, aquella que circula libremente en Internet y que no se deja manipular ni impresionar por nadie porque no es "subvencionada" por nadie. Ellos serán quienes se muestren alerta a la aparición sicosocial de las portadas de los diarios chichas y sus públicos escribidores asalariados.

Ver más de extradición de Fujimori en Pospost:


1 comentarios:

= / enzo / = dijo...

No me cabe ninguna duda, los defensores de Fujimori recurrirán a todo y tienen una gran escuela en los defensores de Pinochet.