03/11/2009

"Extraño maniquí", poema de Roberto Bolaño dedicado a Jorge Pimentel

Comparto con ustedes este poema escrito por el escritor chileno Roberto Bolaño y dedicado al poeta peruano Jorge Pimentel, fundador de Hora Zero. Roberto Bolaño, escribió sobre Pimentel y Hora Zero:
"Recuerdo que éramos pobres, no habíamos cumplido los veintidós años, llevábamos el pelo muy largo y teníamos unas bibliotecas magníficas, cuyos libros no solíamos prestar. No siempre estábamos de acuerdo en todo. A Mario le gustaba la poesía norteamericana, a mí la francesa. Mario leía ensayo, yo narrativa. El filósofo de Mario era Nietzsche, el mío Pascal. Pero en otros puntos nuestro acuerdo era completo, aunque difiriéramos en algunos detalles. Uno de esos puntos era Hora Zero y Pimentel, al que pronto se agregaría Ramírez Ruiz, a quien Mario leyó con mucho más cuidado que yo, y Nájar, Cerna, Tulio Mora y Verástegui. En general estábamos de acuerdo en que la joven poesía peruana era de lejos la mejor que se hacía en Latinoamérica en aquel momento, y cuando fundamos el infrarrealismo lo hicimos pensando no poco en Hora Zero, del cual nos sentíamos arte y parte. No sé cómo, un día Mario apareció con un ejemplar de Estos trece, la antología de Oviedo, y otro día con En los extramuros del mundo, de Verástegui. La sorpresa mayor, sin embargo, fue cuando consiguió Ave Soul, de Pimentel".
Visto primero en el blog de
Paul Guillen



Extraño maniquí

a Jorge Pimentel

Extraño maniquí de una tienda del Metro, qué manera de observarme
y presentirme más allá de todo puente
mirando el océano o un lago enorme
como si de él esperara aventura y amor
Y puede un grito de muchacha en plena noche
convencerme de la utilidad de mi rostro
o se velan los instantes, placas de cobre al rojo vivo
la memoria del amor negándose tres veces
en aras de otra especie de amor
Y así nos endurecemos sin abandonar la pajarera
desvalorizándonos
o bien volvemos a una casa pequeñísima
donde nos espera sentada en la cocina una mujer

Extraño maniquí de una tienda del Metro
qué manera de comunicarte conmigo, soltero y violento
y presentirme más allá de todo
solamente me ofreces nalgas y senos
estrellas platinadas y sexos espumosos

No me hagas llorar en el tren naranja
ni en las escaleras eléctricas
ni saliendo repentinamente a marzo
ni cuando imagines, si imaginas, mis pasos de veterano absoluto
nuevamente bailando por los desfiladeros

Extraño maniquí de una tienda del Metro
así como se inclina el sol y las sombras de los rascacielos
irás inclinando tus manos
así como se apagan los colores y las luces de colores
se apagarán tus ojos

¿Quién te mudará de vestido entonces?
Yo sé quién te mudará de vestido entonces

Roberto Bolaño, 1976

Fuente: Revista Calandria de tolvaneras, número 2. México DF, 16 de noviembre de 1984. Tomado de la audiorevista mexicana NOMEDITES, número 8, 2007.